
La segunda decisión es cómo se iba a elegir al director. Nuevamente, se llamó a un concurso interno. Se dio dos semanas, a cada postulante, a presentar el guión técnico, a partir del guión literario de “Arito”. Una semana después, se votaría la mejor propuesta que recayó en el proyecto presentado por Ariel Fathala. Previa reunión entre director y guionista, para depurar el guión literario, se decidió la versión final del guión, lista para filmar.
Ahora seguía la parte materialmente más complicada: la realización del costo. Conseguir el equipo, la locación y encontrar los tres protagonistas de “Arito”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario